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Archive for the ‘Lo tuyo es puro teatro’ Category

LA MALDICIÓN DE LOS FARAONES

PIEZA EN UN ACTO

ESCENA 1

[Una habitación de hotel con vistas a las pirámides, la esfinge, el Nilo y el Valle de los Reyes, todo en uno. LILY y MARCOS, joven matrimonio, prisioneros en ella, todavía sin vestir, no muestran excesivo buen humor aquella mañana]

LILY.- Hace horas que he pedido un té…

MARCOS.- Tampoco exageres… Esto no es la Riviera Maya, que también tiene pirámides pero está más civilizada… Sólo a ti se te ocurre comprar fruta en un puesto callejero de El Cairo  y, sin lavar siquiera, metértela entre pecho y espalda, de un bocado… ”La maldición de los faraones”, ¿te das cuenta…?

LILY.- Y de  “la venganza de Moctezuma”, ¿qué me cuentas…? El caso era cagarla bien cagada…Una luna de miel made in Polanski… De llegar a saberlo, no me caso contigo, Marco Vinicio…

MARCOS.- No me digas… ¿Y con quién…?

LILY.- ¿Qué más da, si todos sois iguales…? El primero en cruzar esa puerta…

MARCOS.-Liliana, Liliana…No tientes al destino, que tú eres muy gafe… (Suena un discreto toc-toc en la susodicha) Come in, come in… (Entra HASSAN, morenazo de verde luna llena, portando un servicio de té sobre bandeja)

HASSAN.- Good morning, madame; good morning, sir… Your tea… Anything else?… ¿Alguna cosa más…?

LILY.- No, thank you very much

MARCOS.- No, muchas gracias… (le tiende una propina)

HASSAN.-  Moito  obligado…Have a nice day…(Se retira discretamente)

MARCOS.- Estás de suerte: un marido políglota… Además de muy guapo…

LILY.- ¿Desde cuándo te fijas en los hombres…?

MARCOS.- Como poco, descendiente directo de Tutankamón por la vía paterna…

LILY.- Y tú vas, en plan señor, y le dejas propina…

MARCOS.- Nunca se sabe…

LILY.- Este brebaje sabea matarratas…

MARCOS.- No lo bebas…

LILY.- ¿Y si me deshidrato…?

MARCOS.- Don´t worry, be happy…Amojamada y todo, te seguiré queriendo…Una momia preciosa…

LILY.- ¡Qué lindo eres…!

MARCOS.- ¡Pues anda que tú no…! (Se besan, de pasada)

LILY.- ¿Disponemos de cobertura…?

MARCOS.- Prohibidas las llamadas… Eres mi prisionera y yo te cubriré en caso necesario… No lo olvides: Cadena perpetua revisable…

LILY.- ¿Revisable…? ¿Puedo saber por qué…?

MARCOS.- Cuando seas viejecita, te pienso cambiar por dos de veinte…

LILY.- A mí, por contra, desde muy joven, me han fascinado los hombres un poquito  mayores; a ser posible, con sienes plateadas  por  la luna y la mirada triste…

MARCOS.- Siempre tan exquisita… Richard Gere, gigoló americano…

LILY.- Mejorando lo presente…

MARCOS.- Bueno, piensa en algo a lo que gustaría jugar hasta tu hora del arroz en blanco y la mía del fatteh, a base de carne, vegetales y frutos secos, todo ello horneado hasta quedar crujiente, con regadío de tinto Omar Khayyan, más postre más café más chupito de licor mesopotámico…

LILY.- ¿Cómo podré vengarme de ti poniéndote los cuernos, siendo tú un cabronazo por imperativo categórico…?

MARCOS.- Vamos, juega…

LILY.- No se me ocurre nada  que no tenga que ver con coprofagia…

MARCOS.-La novia no quiere jugar… Tomaré nota…Hasta hace bien poco, no solías decir eso, cariño… ¿Has empezado a aburrirte conmigo…?

LILY.- Nos tenemos muy vistos, me temo: hemos dormido juntos, duchado juntos, desayunado juntos… Hasta nos permitimos el lujo de liberarnos de gases, en presencia del otro, sin pedirnos perdón… La costumbre asesina el amor, según parece… Recordarte entronizado sobre la taza del retrete, resolviendo crucigramas silábicos, no es la mejor manera de llegar al orgasmo…

MARCOS.- Touché, madame…Pero acaba ocurrírseme algo que no hemos probado todavía…

LILY.- Si se trata de de lanzarnos a la piscina desde la azotea, con cuentes conmigo: no me he traído el bañador…

MARCOS.-¿Te has parado a pensar a qué fecha estamos ya…? Dentro de tres días, otra vez rumbo al aeropuerto… Justo lo que tú vas a tardar en reponerte, según el Dr. El-Sadat o cómo se llamase…¿Te acuerdas de aquella obra de Miguel Mihúra, “Ninette  y un Señor de Murcia”, en la que el protagonista va a París de picos pardos, pero, por una cosa u otra nunca consigue salir de su cuarto…?

LILY.- Me acordaría si fuese tan leída como tú, que no es caso…

MARCOS.-Para evitar que se rían de nosotros, tus amigas y sus maridos, sobre todo, se me ha ocurrido…

LILY.- ¿”Se te ha ocurrido…”? ¿Se te ha ocurrido a ti, a ti solito, al margen de los folletos de la agencia…? Ay, ay…Voy al servicio y vuelvo…Era broma, tonto… Anda, sigue contando: toda oídos…

MARCOS.- Sólo necesitamos unas cuantas vendas, esparadrapo y atrezzo faraónico, a la venta en el vestíbulo de este mismo hotel, “El Camello de las Tres Jorobas”… Tú, en el papel de Nefernefernéfer momificada y servidor, en el de Sinhué pero sin momificar, tras echar por el suelo una palada o dos de arena, polvo al polvo, nos montamos una orgía en perfil apaisado que ni la “Marcha Triunfal”, de “Aida”, de Verdi…

LILY.-Para de decir de-de-de, si te parece… Me apuntaré a la orgía con una condición…

MARCOS.- Especialista nata en cortar las meadas… Habla ahora pues o calla para siempre, reluctante hembra babilónica…

LILY.- Yo seré Nefertiti sin momificar, que por algo soy la más guapa de los dos y tú, Tutankamón momificado, y no me obligues a explicar el porqué delante de esa gente…(Se refiere a los espectadores y/o lectores)

MARCOS.- Un inciso, querida: te estarás refiriendo a “Akenatón” y no a “Tutankamon”, el más británico de todos los faraones, sin im portar la dinastía… Come on, come on,Tutan y así… Si empezamos a cargarnos el rigor histórico…

LILY.- Tú no “entrarías en situación”, por expresarlo mediante un un caritativo eufemismo sabatino… Never mind the bollocks: estoy acostumbrada…

MARCOS.- Niego la mayor: como momia estarías preciosa… y un servidor, o séase el menda,  procedería a ir despojándote del vendaje poco a poco, muy poquito a poco, como en una lasciva danza de las siete y pico vendas…

LILY.-  ¿Y si me entran, de pronto, las ganas de ir al baño…?

MARCOS.- No lo estropees ahora… ¡Con lo mucho que me estaba divirtiendo…! Resumen de lo publicado: una vez grabado y bien grabado, ¡a las redes sociales… “Las noches locas de Akanetón, el Grande y su Momia Favorita”, solo para mayores de dieciocho años… Suena de puta madre, ¿a que sí…?

LILY.- ¿Cuándo empezamos…?

MARCOS.-Déjame dar una vuelta por las dunas primero, pala en mano…

LILY.- ¿Qué hago yo mientras tanto…?

MARCOS.-Lo que te pida el cuerpo… (Ella responde con una sonora pedorreta y ambos se miran con exagerada  malevolencia)

OSCURO

ESCENA 2

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[En el mismo lugar, unas horas más tarde. Marcos, interpretado por un actor diferente por razones de tiempo, envuelto en vendas de pies a cabeza, sentado en un sillón, observa a una Lily faraónica que camina en lateral alrededor de él]

MARCOS- (gangoso perdido por culpa de las vendas) ¡Salve, oh Nefertiti, Señora del Alto y Bajo Egipto, reina del Nilo y de mi corazón…!

LILY.- ¡Pero qué mal lo haces…! No se te pide convertirte en un Boris Karloff, en un Christopher Lee o en un Paul Naschy… Sobre todo, procura vocalizar mejor porque no se te entiende una palabra…

MARCOS.- ¡No haberme puesto tanto esparadrapo por la zona…! Y menos mal que ya habíamos cenado…

LILY.- Para ya de quejarte y ponte en situación… Ha llegado el momento, de acuerdo al guion previsto, cuando, regresado a la vida, tras la lectura del Libro de los Muertos, tú vas y me seduces…Y me pregunto yo por quién me habrás tomado, para tratar de conquistarme con papas en la boca todo el rato… A ver, repite conmigo: “La lluvia en el Nilo, colma de placer al cocodrilo…”

MARCOS.- Hablando de lluvia… ¿He mencionado que me han entrado unas ganas locas de hacer pis…?

LILY.- Pues te fastidias… Haberte colocado una compresa… Las hay que no se notan cuando las llevas puestas…

MARCOS.- Déjame que me ría…

LILY.- Ojalá pudieras, amor mío… Lo veo difícil con la mordaza puesta… Llamaré a recepción para que nos suban un buen par de tijeras… (En el teléfono)  Good evening, calling from room 322…We need a pair of scissors as big as possible… Ok., that´s great… Thank you… Ahora mismo nos las suben… (Abre la puerta) Venga, prepárate…Es cosa de un minuto… Procuraré no hacerte daño ni cortarte nada que no deba…

MARCOS.- Miedo me das…

LILY.- No iba a notarse mucho…

MARCOS.- Tú puede que no; pero yo les he tomado afecto a mis tres camaradas… (Llaman a la puerta)

LILY.- Come in… (Aparece Hassan, bandeja en ristre, y al ver a Lily se nos queda traspuesto)

HASSAN.- Oh, my God, my Goddes… ¡Queen Nefertiti…!(Atraviesa la escena, contoneándose más de lo necesario, por llamar la atención, un subtitulo humano en forma de provocativa morenaza, portando el correspondiente cartelito: “Oh, Dios mío, mi diosa, la reina Nefertiti”, mientras Hassan, postrado a los pies de Lily, se empeña en hacerle todo tipo de besapiés y reverencias)

LILY.- Stop it,  I´ve said…! Don´t you hear me…?

LA DEL CARTELITO.- (A viva voz) ¡Para con el pito…! Tengo sed, ¿Puedes traerme un donuts aquí…? (Hassan se pone en pie y, tembloroso, señala a Marcos, con insistencia digna de mejor causa)

HASSAN.- He´s back… He´s back…!

LA DEL CARTELITO.- (Siempre en plan traidor) ¡Él es una vaca! ¡Él es una vaca…!

LILY.- En todo caso, “Buey Apis”, en cuanto el apuesto muchacho me haya pasado las tijeras… (El “apuesto muchacho” en cuestión acaba de despojarse de sus vestiduras europeas para lucir, esbelto, un sucinto taparrabos, con cubrecabezas incorporado)

HASSAN.-  High Priest Kharis, back from hell…!

LA DEL CARTELITO.- (Hecha un lío) Hail Kharis, de prisa, la vaca del infierno…

HASSAN.- The curse…The curse…! ¡La maldición…La maldición…! ¡ La maledizione…! (Se pone a hacer conjuros mediante mímica, dándose golpes de pecho, mientras repite “Amemet” una y otra vez, como si le fuese la vida en ello)

LA DEL CARTELITO.- ¡El curso…El curso…! ¡Maldito sea el curso de dicción…!

LILY.- ¿Dónde habrá aprobado el master ésa…? Nada de curso, nena…El muchacho, con todas las pintas que se trae de Duque de Mantua, se ha vuelto loco de repente y piensa que le han dado el papel de Rigoletto… Do you understand? ¿Capicci…? ¿Comprendes…?

LA DEL CARTELITO.- No me gusta que me tomen por tonta… Presento, aquí y ahora, mi dimisión irrevocable. Indemnización que te crio, por incumplimiento de contrato. Y a ver quién se encarga de traducir lo que vaya diciendo el babeliano… (Sale, indignada, que viene de “dignidad”, por si no se habían dado cuenta todavía)

MARCOS.- ¡Sáquenme de aquí, por favor, porque me va a dar algo…! ¡Está a punto de explotarme la  vejiga…!

LILY.-Espera, cariño, ¿no ves lo emocionante que se está poniendo esto…? Vete a saber dónde han ido a parar las famosas tijeras, que son las culpables de todo este embrollo…

MARCOS.- Tenías razón: debí de haberme colocado una compresa…

LILY.-Está bien… (A Marcos) El que con niños se acuesta… Me rindo, ¿dónde tengo que firmar…? Toma las tijeras y procede a liberarte….(A Hassan) Tú, ven aquí, Manolo, y déjate de jeroglíficos manuales, que me pones nerviosa… Juego revuelto, ¿me has oído…? Y ya te estás vistiendo, que no somos de piedra… Lo de desmaquillarte lo vas a hacer en tu casita: no estoy dispuesta a limpiar tus moreneces en mi cuarto de baño…

HASSAN.- (Ha perdido el acento exótico) Escucho y obedezco, mi señora… (Procede a vestirse) Andaos con ojo, no vaya a ser que seamos sometidos al Juicio de Osiris, que es como la maldición de los faraones, pero viniendo de mucho más arriba, por profanar sus sagradas tradiciones…

MARCOS.- (Corta que te cortarás) Parece que el esparadrapo lo regalan, nena… Ha menuda “scape room” me habéis traído…! Juegos de rol de pago… ¡Un rollo macabeo, egipcio para el caso…! Y servidor se ha llevado la peor parte…

LILY.- ¡Qué mal huele…! Ni se te ocurra decir que tú no has sido, cariño…! Nada de pis… Has recorrido todos los estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso… A drede, por hacer una gracieta de las tuyas… ¡Si no te conociera…!

MARCOS.- (a lo suyo) Tendrías que inventarme…Un momento, aquí llegados en el despelote, mejor será encerrarse en el retrete, a salvo de miradas indiscretas… (Sale y vuelve a entrar, interpretado por el actor que todos conocemos) Hale-hop, ante todos ustedes, la momia en calzoncillos…

HASSAN.- Las comparaciones son odiosas…Pero Helena de Troya, ésa de ahí, que otorgue su manzana al mejor desnudo masculino de esta función de aficionados…

LILY.- Mejor que lo decida el público… Manos arriba los que voten por Manolo, el Egipcio… Y ahora, los que voten por aquí mi marido en la ficción, de nombre Marcos… May I have your votes, please…

LA DE LOS CARTELITOS.- (Reaparece, inasequible al desaliento) Los votos en mayo, por favor…

LILITH.- Prácticamente, nos hallamos ante un empate técnico…

VOCES DEL PÚBLICO.- ¡Pucherazo! ¡Dimisión, dimisión…! ¡Recurriremos al Defensor del Pueblo…!

HASSAN.- A lo que hay que recurrir es al tiro de penaltis…

MARCOS.- Tú estás de coña o qué…

LILY.- ¡Qué nivel…! ¡Qué país, Miquelerena…! ¿Cómo hemos podido caer tan bajo…? Ya sé que no estamos en Old Vic, representando a Shakespeare, pero una , que ha asistido a varios cursillos con el Layton, se merece un poco más de charme…

MARCOS.- ¿Por qué no te callas, palabra de rey? O mejor todavía, ¿por qué no te sometes al dictamen del respetable público …? La igualdad, ante todo…

HASSAN.-Eso, eso: que se ponga ella en calzoncillos…

LILY.- ¡Qué burro eres, Manolo..! Yo te lo explico…

MARCOS.- Mejor, no… Nos van a dar las tantas…

LILY.- Cuestión de orden… ¿Estamos todavía dentro de la “escape room” o, por fin, ya nos hemos escapado…?

MARCOS.- ¿Tú, qué crees…?

LILY.- Lo pregunto porque, ahora que me acuerdo, al inscribirnos, se me ocurrió cambiar lo de “Aventura en El Cairo”  por un “huis-clos” de Jean Paul Sartre  en la Comedie Français

MARCOS.- Lo cual querría de decir…

LILY.- Lo que vosotros dos estáis pensando…

HASSAN.- Habla por él, que para eso es tu marido de ficción… Lo que es yo, no me entero de nada…

[Entra el DEMONIO, muy elegante y mefistotélico, luciendo cornamenta que no veas]

DEMONIO.- Tres eran tres y ninguno era bueno… Y no me refiero como actores, por supuesto…

LILY.- Vaya, pues menos mal…

MARCOS.- Escuchemos lo que tenga que decirnos, por favor…

HASSAN.- ¡Menuda cornamenta…! Algún eunuco en su harén, que no lo era…

DEMONIO.- Shhh…, silencio. Ante todo, bienvenidas y bienvenidos a vuestro nuevo hogar… Tomad asiento, si´l vous plait … Sólo os pido un poco de paciencia: cargar la Eternidad en el programa puede tardar un rato todavía… Dos hombres y una mujer, la cara B del experimento sartriano… El asunto promete, vive el Cielo… Perdón: vive el infierno…

HASSAN.- Y éste, ¿quién viene siendo…?

LILY.- ¡Habla más bajo…!

MARCOS.- Mi cuñado Ramón, un experto en “escape room”… Fue él quien se empeñó en que hiciésemos la prueba…

HASSAN.-Pero, ¿tú estás seguro…? Huele a azufre y esto se está llenando de humo negro… (Efectivamente)

MARCOS.- Acércate y tócale los cuernos… Son de atrezzo…

HASSAN.- Con permiso… (Se cerca  para cumplir la orden y es entonces cuando se arma una muy gorda…Y si puede llenarse el  patio de butacas de diablos armados de tridentes puntiagudos, entonces ni te cuento.)

FIN DE “LA MALDICIÓN DELOS FARAONES”

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EL MERODEADOR NOCTURNO

(SPOILING APOCALÍPTICO PARA GENTES COMUNES Y CORRIENTES)

PIEZA EN UN ACTO

ESCENA 1

{Un apartamento a oscuras. Suena el tema de “Vértigo” y una voz de hombre que proclama: “El Primer Sospechoso”. Al abrirse la puerta de la calle y entrar  CELIA, se ilumina, en un flash, la figura de JORGE, sentado en un sillón, con los auriculares puestos. Celia enciende la luz y avanza, nerviosa. Se dirige a una ventana, mira hacia el exterior y luego corre la cortina, precipitadamente}

JORGE.- ¿Sucede algo…?

CELIA.- No… (Se despoja del abrigo) ¿Por qué me has esperado…? (Lo cuelga del perchero de la entrada) ¿Estás haciendo guardia…?

JORGE.- ¿Te has divertido…?

CELIA.- En cierto modo, sí…

JORGE.- La tarta, ¿estaba buena…?

CELIA.- ¿Y si continuamos esta apasionante conversación mañana…?

JORGE.- ¿Deseas hablar conmigo de algo importante, quizás…?

CELIA.- Debiste entenderlo como una forma elegante de decir que estoy cansada y tengo sueño… Apenas me tengo en pie…

JORGE.- Habrás bebido mucho… Una pregunta… ¿Qué esperabas ver a través de la ventana…? ¿Has venido acompañada…?

CELIA.- Vine sola, en un taxi… El taxista era bastante feo…

JORGE.- Buena chica…

CELIA.- Pero me pareció ver a alguien, un desconocido que doblaba la esquina en esta dirección, mientras yo me aproximaba al portal…

JORGE.-…Y entonces, te entró el miedo…

CELIA.- No… Bueno, sí, un poco… Había ocurrido ya otras veces…

JORGE.- Nunca me lo contaste…

CELIA.- ¿Para que luego me llamases aprensiva e histérica…?

JORGE.- ¿Hago yo eso…?

CELIA.-  (Cortando por lo enfermo) Inés me encargó que te diera recuerdos… Todos te hemos echado muchísimo de menos…

JORGE.- ¿Todos y todas, quieres decir…? ¿Cuántos erais  en total…?

CELIA.- Los de siempre, ya sabes…

JORGE.- Los de siempre, no… Faltaba uno… Yo no estaba presente…

CELIA.- Pues te habían invitado…

JORGE.- ¿No llegaban tantos selectos comensales para apagar poco más de treinta velas encendidas…? No te preocupes: te he dejado quedar bien con tus amigos… Les he dado las gracias y pedido disculpas en mi cuenta de twitter…

CELIA.- Y a ti eso te parece suficiente…

JORGE.- Francamente, sí…

CELIA.- Yo soy de otra manera… (Regresa  a la ventana y atisba a través de las cortinas) Ha empezado a llover…

JORGE.-¿Necesitas paraguas, un impermeable…?

CELIA.- ¡Qué estúpido resultas cuando te lo propones…!

JORGE.- Hubo un tiempo en que me encontrabas ingenioso…

CELIA.- No  te conocía con zapatillas… (Suena, estridente, el timbre de la puerta.  Ambos permanecen inmóviles durante un segundo. Jorge se dirige hacia la puerta) No contestes… Haría falta estar loco… Llama a la policía, por favor…

JORGE.- (Coge el telefonillo) Diga… Diga… Silencio en la noche… Antes de que llegue a contar diez va a sonar el teléfono… Uno, dos, tres, cuatro… (Suena el teléfono) No es para mí… Descuelga tú si quieres…

CELIA.- El teléfono registra llamadas…

JORGE.- ¿Y…?

CELIA.- Sabremos quién nos ha estado llamando últimamente… (El teléfono deja de sonar)

JORGE.- ¿Qué pasa con los números ocultos, así llamados porque no aparecen a la vista…?

CELIA.- No me tomes por tonta… ¡Qué exasperante llegas a resultar algunas veces…!

JORGE.- Vámonos a la cama. Dormiremos hasta que se nos pase el susto…

CELIA.- No, espera…

JORGE.- Creí que estabas cansada…

CELIA.- He llegado a pensar que eres tú quien anda detrás de todo esto…

JORGE.- ¿Luz de gas, te refieres…? Suena de un vintage y un caduco que no veas…

CELIA.- Llego a la conclusión de que no te conozco en absoluto, excepto cuando nos revolcamos en la cama… Allí sé lo que quieres y lo que andas buscando…Lo que esperas de mí, en una palabra…  Y me haces sentir repulsión, asco… Ese de ahí afuera y tú, va a resultar, no sois tan diferentes…

JORGE.- (a dos voces) Protesto, Señoría… Aceptada la protesta: el jurado no tomará en cuenta las últimas palabras del testigo…

CELIA.- Búrlate encima… ¿Qué andará maquinando esa cabeza tuya, me pregunto…? Voy a preparar un café… ¿Te apuntas, no te apuntas…? (Dispone el servicio en la cocina)

JORGE.- Café a las tres de la mañana… ¿Aguardamos huéspedes tardíos, como Marta y George en “Quién teme a Virginia Wolf?” ?  Ella empieza diciendo “¡Qué pocilga…!” Vamos, dilo… Si callas, es porque eres culpable… Ni tu salud ni a la mía le convienen semejantes excesos… Por suerte, caerá en domingo cuando nos despertemos… Si es que no me has envenenado con arsénico…

CELIA.- Mejor no dar ideas, no vaya a ser que tengas que arrepentirte luego…

JORGE.- ¡Esa es mi Celia…! Mi Celia cruz, de estarme autorizados los sarcasmos… Ah, no te olvides que lo tomo sin azúcar…

CELIA.-  Ese es mi Jorge, salvador de doncellas, en busca de dragones de cartón, para hacerse el valiente en mi presencia o en el de sus alumnas predilectas, a ser posible rubias, como Hitchcock…

JORGE.- Sir Ivanhoe presenta sus respetos a la hermosa Lady Rowena, previamente al comienzo del torneo…

CELIA.- ¿Va a haber torneo esta noche…? ¿Escuchas algún tipo de trompas o trompetas, anunciando las justas?  Muy lanzado te veo…

JORGE.- Un lanzallamas de propulsión a chorro…

CELIA.- ¿Cómo era aquello…? Ah, ya me acuerdo… ¡Si te acercas, gritaré “fuego”…! (Se escucha un claxon procedente de la calle. Celia corre hacia la ventana mientras Jorge permanece inmóvil donde está, pensativo) ¿No piensas hacer nada…?

JORGE.- El café está saliendo. Iré a apagarlo…

[Oscuro]

FIN DE LA ESCENA PRIMERA

ESCENA 2

{El mismo escenario. Celia e INÉS charlan animadamente}

VOZ EN OFF FEMENINA (todavía con Bernard Herrmann como fondo).- El segundo sospechoso.

INÉS.- Me hace a mí eso Pablo y te lo juro: no me vuelve a ver el pelo…

CELIA.- Trato de ponerme en su lugar. Anda agobiado por motivos de trabajo. Sus alumnos, unas auténticas alimañas… Pero si no se trata de ellos, una acusación semejante puede provocar un fuerte escándalo y dar al traste con la subvención a una academia que acababa de empezar a resultar rentable…

INÉS.- Visto así, montan una matanza cualquier día y vosotros os quedáis tan anchos…

CELIA.-Si lo analizas bien, no hay prueba alguna de que todos esos incidentes estén relacionados… Puede tratarse de llamadas publicitarias, en un caso, y en el otro, algún borracho que trata de recuperar su infancia aporreando los timbres por las noches… Jorge y yo hemos llegado a  la misma conclusión… En un principio, él me lo ha confesado, había llegado a imaginar que yo… tenía una especie de amante…

INÉS.- Pero tú de eso no usas…

CELIA.- Tentaciones no faltan, en el ambiente en que nos movemos… Por las emisoras de radio desfilan todo tipo de pajarracos…Si he llegado a pecar alguna vez, sería de pensamiento… Y no me estoy haciendo una María Goretti…

INÉS.-¿Y quién es ésa…?

CELIA.- Olvídalo… Te contaré algo divertido: aproveché la ocasión para interesarme por sus infidelidades y va el muy idiota y da muestras de un repentino nerviosismo, algo muy raro en un temperamento como el suyo. Trata de cambiar de conversación, fingiendo atragantarse y yo voy y le digo, medio en broma, medio en serio: “¡Te he pillado…!” ¿Cómo crees reacciona mi santo esposo ante dios y ante los hombres…?

INÉS.- ¿Cómo…? ¿Intenta suicidarse…? ¡No me tengas en vilo…!

CELIA.- Dos envites, uno después de otro,  aquella misma noche… Dos y medio, para ser exactos…

INÉS.- Todo un record…

CELIA.- ¿Qué sabrás tú, soltera y entera…? Dile a Pedro que  espabile, no vaya a ser que se os pase el arroz en cualquier momento…

INÉS.- Estamos perfectamente como estamos…

CELIA.- No pienso discutirlo…

INÉS.- Perderías el tiempo…

CELIA.-Tengo cosas mejores en las que pensar…

INÉS.- Estoy segura… (Se abre la puerta y entra Jorge) Hablando del ruin de Vigo-Pontevedra…

CELIA.-Discutíamos sobre el cambio climático…No te hagas ilusiones…

JORGE.-Buenas tardes, chicas… Luces  muy guapa, doña Inés del alma mía…(Las va besando por orden y concierto)

INÉS.- ¡Será donjuán este marido tuyo…!

CELIA.- Soy más  guapa que tú, no me preocupa…

INÉS.- Pero yo soy más joven…

CELIA.- Yo, más inteligente… Por eso se casó conmigo, y por la iglesia…

JORGE.- Me dejaste preñado de trillizos, que si no,a buenas horas…

INÉS.- Aclárame un extremo, haz el favor, Jorgito: siendo como eres tan popular entre tu alumnado femenino, ¿cabe descartar que todos esos fuegos de artificio en torno a tu “sancta sanctórum” se deban a las malas artes de algún galancete despechado…?

JORGE.- Prefiero dejar tales cuestiones al amparo de las autoridades competentes…

INÉS.- Fuentes dignas de crédito (mira a Celia) afirman lo contrario…

CELIA.-Tengamos la fiesta en paz…Estábamos tomando una de tus cervezas favoritas con pistachos, cuando te has presentado de improviso… ¿Se te apetece acompañarnos…?

JORGE.- Paso, gracias…

INÉS.- (cargante) …Porque una amiguita tuya no será la pirotécnica, supongo, por hacerse notar a todas horas…¿Qué dice a eso el señor de la casa…?

CELIA.- Empiezas a resultarme impertinente, Inés de Castro…

JORGE.- “Reinar después de morir”…Mis mujercitas afilando las uñas… Bueno, sí, acepto esa cerveza…Le concedo a la señora de la casa el honor de servirme, repanchingado en el sillón del trono…

CELIA.- Escucho y obedezco… (Va en su busca y trajina)

JORGE.- (en arriesgado aparte) Esto no va a quedar así…

INÉS.- (ídem de ídem) ¡Qué cerdo eres…! (a Celia) Creo que voy a marcharme… Se está haciendo tardísimo… ¿Qué hora es…?

CELIA.- El señor está servido… (a Inés) Y tú espera un poco, querida…No te irás de aquí sin explicar por qué has llamado Jorge Pig a mi marido, aquí presente…

JORGE.- (rechazándola bebida) Paso, gracias… Ofrécesela a ella…Una sed de justicia como la suya bien se merece una cerveza tan fresca como ésa…

INÉS.- No bebo con desconocidos…

CELIA.- Yo, tampoco… (Empieza a esparcir, urbi et orbe, el contenido del botellín por todo el suelo, mientras el teléfono empieza a sonar como no si no hubiera una mañana)

INÉS.- ¿Es que nadie  va a descolgar el maldito teléfono…? (Se miran entre sí en plan OK Corral)

{OSCURO}

FIN DE LA ESCENA SEGUNDA

ESCENA 3

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{No nos hemos movido de donde nos encontrábamos ni pensamos hacerlo hasta poner fin a todo este quilombo. Se ha sumado a la fiesta el tal PABLO y cenan en amor y compañía}

VOZ EN OFF.- (Herrmann, inasequible al desaliento, sigue con su “Vertigo”) El tercer sospechoso.

PABLO.- El casarse o permanecer solteros no entra a formar del amor: se basa en la economía de la pareja… Probad a rebatir el argumento…

CELIA.- ¿Dónde dejas el romanticismo, muchacho…? ¿Le has preguntado a ella…?

INÉS.- Ya no pido una ceremonia por el rito polinésico; pero me gustaría pasar por el juzgado…

PABLO.- Pero también, el banquete que no falte, con el correspondiente atraco a los amigos para hacer frente a los, de otra manera, inasequibles gastos…

JORGE.- En caso de separación, ¿qué menos que devolvernos el dinero…?

CELIA.- Servíos más pizza; sobra un montón y luego hay que tirarla: fría no se la tragan ni los perros vagabundos… ¿Nadie se apunta…? ¡A la basura pues…!

PABLO.- Nos la llevamos, si es que no os importa y nos prestáis un “taper”. Recalentada en el microondas no está mal del todo… (Se pone en pie) Ejem, ejem… En llegando a los postres, pido permiso para el primer brindis de la noche… Joder, con lo bien que nos hemos venido llevando hasta el momento, a última hora, al parecer, han aparecido negros nubarrones en el horizonte colectivo…

INÉS.- Callado estarías más guapo, cariño…

JORGE.- Déjalo que se exprese…

CELIA.- Por  mí no va a haber inconveniente… Pero si se trata de una moción de censura contra cualquiera de nosotros, se ha acabado la fiesta: cada cual a su casa…

PABLO.- Será solo un momento… Esta amistad nuestra, cimentada en sólidos principios, bien merece ser conservada contra viento y marea… A lo peor, tendremos ocasión de lamentar muy mucho el no haberla valorado suficiente… y no señalo a nadie,conste en acta…

INÉS.- Te hemos entendido a la perfección: ninguno se dará por aludido…¿Qué pasa con el brindis…? Te estás poniendo muy pesado, chico de la película…

PABLO.- Está bien… Pues ahí va… Brindad por mi salud con toda la fuerza de que seáis capaces… Acaban de descubrirme un tumor maligno en el cerebro con metástasis galopante incorporada…No se lo había comunicado a nadie todavía…Lo siento, nena: vas a quedarte sola, aunque no viuda, esto que te sirva de consuelo… ¡A mi salud…! (Alza la copa y bebe, mientras los demás lo contemplan horrorizados. Inés corre a abrazarlo y Celia y Jorge, dicen que no y aprietan los puños, respectivamente)

JORGE.- Hoy un cáncer, cogido a tiempo…

CELIA.- Claro que sí… Y están las segundas opiniones…

INÉS.- Lo sabía… Lo sabía… Tenía el presentimiento… ¿Y ahora que hacemos…? A mí, una cabronada así no se me hace, hijo de puta…

PABLO.- (rompe a reír).- ¡Inocente… Inocente…! ¡Era una simple broma, tíos…! Fuerte como un roble, toca, toca…(Luce biceps) Se trata de saber cómo reaccionan tus amigos ante una noticia semejante… Lo he estado grabando con el móvil… Viral total…Tiene mucho éxito en las redes, con ciertas variantes: tu casa está ardiendo, acaban de secuestrar a tu pareja, tus cuentas bancarias han sido hackeadas y dejadas a cero… ; he elegido esta versión por ser la más cabrona, en vista de que lo de las llamadas telefónicas había llegado a un punto complicado, poniendo en peligro la armonía reinante entre nosotros… Si no me creéis…¿qué hora es ahora…? Para las doce en punto tengo programado otro jingle bells en el telefonillo, a cargo de un amiguete mío…

CELIA.- Bravo, bravo, de acuerdo… Continúa la partida… La cosa va de diagnósticos terribles… Tengo el SIDA y contagio los bichitos… ¿Os importaría a vosotros dos, y a ti también, querida, estirar el brazo y mantenerlo quieto, sin temblar, durante unos segundos…?

JORGE.- ¿A qué viene esto…? ¿Es que no habíamos tenido nuestra ración de soma…? Yo también juego,  entonces… Antes de que llegaseis, me he dedicado a envenenar nuestras bebidas, ingiriendo, de paso, un antídoto personal e intransferible. Si no corréis en busca de asistencia médica, en muy pocos minutos, todos habréis muerto entre horribles dolores… Vamos, ¿a qué estáis esperando…?

PABLO.- Me la suda, colega: trabajo que me ahorras: acaban de anunciar el fin del mundo por whatsapp…

INÉS.- A mi tampoco me preocupa: al llegar, he colocado un artefacto explosivo en el patio de butacas, programado para estallar cuando yo pronuncie una palabra clave que no pienso revelar… por el momento…

PABLO.- ¡Qué falta de carisma…! ¿Tú ves que alguien se mueva…?

CELIA.- Se me ocurre  una idea mejor… ¿Y si nos quedamos como dios nos trajo al mundo y nos dedicamos a confortarnos los unos a los otros, como le sugería Meryl Streep a Robert de Niro, en “El Cazador”…?

JORGE.- A lo cual, seguiría lo que aconsejaba Weiss en “Marat-Sade”: “Marat, ¿qué sería de tu revolución/ sin una universal copulación…?”

PABLO.- A la cual, por supuesto, están invitados todos los espectadores, o en su defecto, los lectores al otro lado e la pantalla…

JORGE- Querrás decir “espectadoras” y “lectoras”, supongo….

PABLO.- A punto de morir envenenados o víctimas de una deflagración o el fin del mundo, no es momento de ponerse minuciosos, compañero del alma, compañero… (Un hombre con sombrero y gabardina aparece por el pasillo del proscenio o en la habitación de los lector@s)

CELIA.- (a Inés) Ea, estamos de suerte.. Mira quién viene por ahí… Supongo que se trata del amiguete especializado en timbres…

INÉS.- Suba, suba, señor….Y puede quietarse la gabardina, si desea…

CELIA.- El sombrero déjeselo puesto, por favor… Fantasía personal, a partir de Tom Jones… “Leave your hat on…”, ¿se lo traduzco…?

HOMBRE DE LA GABARDINA.- Quedan todos detenidos por escándalo público… ¡Vamos, todos en fila, con el carnet en la boca…!

JORGE.- ¡Hacía tanto que no escuchaba esas palabras…!

CELIA.- ¿Las echabas de menos…?

JORGE.- ¿A ti, qué te parece…? (Forman fila, canturreando el “Va pensiero…”)

PABLO- ¿Qué dice el tipo ése…?

JORGE.- Algo así como “¡Se os va a caer el pelo, pedazo de cabrones…!”, pero echándole mucho  Stanislavski…

INÉS.- ¿Se acabó o no…? Que yo me entere…

JORGE.- Nos vemos la próxima semana…

CELIA.- Me da pena dejarlo… Sigamos un poco más, por favor…

PABLO.- Tú  lo que quieres es verme en calzoncillos…

CELIA.- Ya te he visto sin ellos, cielo mío… Menuda la desilusión que me he llevado…

INÉS.- ¿Cómo dices…?

JORGE.- Alto, alto, de aquí no se va nadie sin dar las explicaciones pertinentes…

HOMBRE DE LA GABARDINA-.¿A ti quien te ha dado permiso para hablar, bonito…? Cantarás la traviata, cuando llegue el momento….

JORGE.- Eso no figuraba en el guion, pero se agradece lo mismo… Exijo ver a nuestros  abogados…

HOMBRE DE LA GABARDINA.- Ni que esto fuera ya una democracia, ¿no te digo…? Por orden de las autoridades competentes, este espectáculo queda suspendido hasta nuevo aviso….

{Se miran los unos a los otros sin saber qué hacer}

FIN DE “EL MERODEADOR”

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LA BIBLIOTECA NEGRA

AkA

TITIRIMUNDI

ESCENA FINAL

[Continúa la acción donde la dejamos en la escena precedente. Se nos ha unido a la celebración un tal LEOPOLDO, coetáneo del resto del reparto. Lleva un paquete de libros bajo el brazo y da constantes muestras de ser de otro planeta del espacio interior]

LEOPOLDO.- Hola a todos y a toda… Soy el vecinito de la puerta de al lado y me llamo Leopoldo, Leo para los amigos… Escuché jolgorio al otro lado de la pared y cavilé para mí: “Voy a aprovechar que hay gente en casa para devolverle a Jimmy unos libros que me prestó la semana pasada…”

JAIME.- Encantados de verte… Además, en el caso de Mati y Fer, su pareja de guardia, felicísimos por haberte conocido… (Se besan los tres sin demasiado entusiasmo) Bueno, ¿qué me cuentas de Jonquet…?

THIERRY JONQUET

LEOPOLDO.- ¿Quién es ése…?

JAIME.-  El autor de “Tarántula” y “La Bestia y la Bella”, los ejemplares que vienes a devolverme…

LEOPOLDO.- Demasiado retorcidas para mí… Aunque me llame Leo, reconozco que la lectura no nunca ha sido mi fort Apache. Puedes llamarme plebeyo, si es tu gusto; pero prefiero las series de la tele… Antes de que me olvide: te traigo un regalito, maestro…

JAIME.- Acaba de pasar y me lo cuentas… (A la pareja) Arreglo mis asuntos domésticos y me reúno con vosotros antes de un periquete… Si no es mucho pedir, os esperáis aquí sin tocar nada, ¿vale?…

JAIME.- Pometido… Nada de tocamientos: nos moriremos de castos y sencillos, como dijo el poeta…

MATILDE.-Procura no tardar. Los relámpagos me ponen de los nervios…

JAIME.- (Conduce del bracero a Leopoldo hacia la biblioteca) Vamos a probar con Peter Cheyney… Lemmy Caution, ¿te suena…?

LEOPOLDO.- Me suena a “cuidado con el perro”…

PETER CHEYNEY

JAIME.- Ladra, pero no muerde… Para empezar tu doctorado en letras muy cocidas, basta y sobra… Ah, por cierto… Mencionaste cierto regalito…

LEOPOLDO.- Verás lo que ocurrió… Lo vi expuesto en un escaparate y me pareció un libro de autoayuda en cuestiones sexuales. Entré en la librería. Había una señorita despachando y pedírselo me dio mucha vergüenza… Así que me fingí sordomudo y se lo señalé con el dedo… No veas la cara que me puso…

JAIME.- ¡Qué emocionante…! En cuanto me lo muestres, me hallaré encondiciones de valorar el verdadero alcance del sabroso incidente…

LEOPOLDO.- Ten en cuenta que había estado lloviendo aquella tarde y me había provisto de gorro estilo inglés y gabardina… ¡Sabe dios lo que pensó la pobre chica al ver el título por el que me estaba interesando…

JAIME.- Será mejor que, ipso facto,  me hagas entrega del cuerpo del delito… La poli podría presentarse aquí en cualquier momento… Escucha…¿no oyes cantos de sirena que se van acercando echando leches…?

LEOPOLDO.- (Saca un libro del bolsillo y se lo entrega, tembloroso) ¿No sería más prudente prenderle fuego en el cuarto de baño…?

JAIME.- “Chip Harrison no la mete”, de Lawrence Block… ¿Y a esto le llamas tú un libro de autoayuda, alma de cántaro…? Ya me explicarás lo que pensabas incendiar, una vez tú y él metidos en el cuarto de baño…

LEOPOLDO.-  Cáspita, tú, jopé, ¿no será uno de esos libros que se lee con una sola mano…?

JAIME.- No te doy enseñado… Viniendo de Lawrence Block, lo que cabe esperar son ciertas dosis de humor inofensivo… Observo que no tomas ni un apunte…

LEOPOLDO.- (Saca una libretita y toma nota)… “Loren Bloque, ciertas dosis de humor inofensivo”…

LAWRENCE BLOCK

JAIME.- A lo peor, lo que andabas buscando para aguja del pajar es “La Reina de la Noche” de Mark Behm… Nada que ver con Mozart, aunque bastante con la flauta mágica… y al dios se la dé, ya sabes cómo sigue…

LEOPOLDO.- Espera que voy a tomar nota… (Lo hace) “La Reina de la Noche” de Mozart…

JAIME.- Sí, hijo; sí… Lo tuyo es para réquiem… Pasemos a la sección de “Literatura Galante”… Quizás encuentres alguna cosilla interesante… Joaquín Belda, ¿te dice algo este nombre…? “Aquellos Polvos…”, “La Suegra de Tarquino”…

LEOPOLDO.- “Aquellos polvos, trajeron estos lodos…”, un refrán que repite siempre mi madre, cada vez que mi hermana Encarnación dice que se va a quedar a dormir en casa de una amiga…

FER.- Perdona que me inmiscuya en tus asuntos privados… Y no me salgas con la libertad de cátedra… ¿Por qué en vez de sacarte de la manga todas esas antiguallas olvidadas por el tiempo, no le descubres al muchacho Henry Miller…?

MATILDE.- Y, de paso, Anaïs Nin, no seas machista…

ANAÏS NIN & HENRY MILLER

JAIME.- Me pareció escuchar que os estabais depidiendo a la francesa… (Vuelve a lo suyo)

FER.- Perdona que haya interrumpido tu parada nupcial en fase de cortejo… (Regresa al lado de su chica) A mí me parece estar soñando, ¿no te ocurre lo mismo…? Subir cinco pisos para asistir a un seminario en base dos sobre la “serie negra”…

MATILDE.- …Cuando se suponía que lo del “seminario” corría de tu cuenta y mi altísimo riesgo de pillarme una venérea, usando los preservativos de segunda pilila que atesora Jaimito en aquella mesilla al lado de la cama… Porque a ti, o me equivoco, se te habían olvidado…

FER.- La verdad es que sí, ahora que lo mencionas… Y además, no te quejes: al final, no nos han hecho falta…

MATILDE.- Lo tengo decidido: a una servidora le dan miedo las tormentas dotadas con gran aparato eléctrico, mejorando lo presente, a la vista de lo cual me dispongo a meterme en aquella camita en compañía de Mickey, y esperar a que escampe…

FER.- ¿Insinúas que ahora te lo montas con ratones, como el Gere…?

MATILDE.- Lo de ese Leo debe de ser contagioso… Con Ratón Spillane, no seas lerdo… (Recupera el libro, tras localizarlo, sobre el suelo)

FER.- Pues espera un momento. Te acompaño… Ahora que tenemos distraída  a Su Eminencia, voy a distraer el ejemplar de “San Julián el Hospitalario” y así aprovecho para echarle una mirada… (Se dirige, sigiloso a la biblioteca y recoge su tesoro, sin que los otros, a lo suyo siempre, se den cuenta)  Te echo una carrera…¡”La Perseguida hasta el Catre”!…

MATILDE.- ¡”Carros de fuego” como música de fondo…!

(Juegan a perseguirse y, por fin, se acomodan en la cama, encienden la luz de la mesilla y se ponen a leer, abrazaditos).

LEOPOLDO.- Mira con disimulo… O mucho me equivoco o ese amigo tuyo y partenaire se han metido, de matute, entre tus sábanas…

JAIME.-  Yo que tú, no me preocuparía demasiado… A algunas personas,  con las tormentas, les entra cierta somnolencia… No es mi caso, ¿sabes…?

LEOPOLDO.- ¿Y si se ponen a…? Nosotros dos, ¿qué hacemos…?

JAIME.- Tengo una idea… Coge un libro cualquiera…

LEOPOLDO.- (Elige uno al azar) ¿Nos sirve éste…?

JAIME.- (Le echa una mirada) Cualquiera, menos una edición in quarto de la guía telefónica, páginas amarillas… Toma,  “Sinful woman”… Que quede entre los dos: mi título favorito de James M. Cain…

LEOPOLDO.- “La mujer sin ful”, no lo conozco… ¿Cómo acaba…?

JAIME.- Como suele suceder a lo largo de su obra: perdiendo la partida el protagonista masculino…

LEOPOLDO.- Entonces, si no no era un ful, ¿cómo se las arreglaba la tipeja para salir siempre vencedora…?

JAIME.- Las mujeres pecadoras usan todo tipo de malas artes para salirse con la suya…

LEOPOLDO .- A mí me lo vas a contar… ¿Por qué el escritor le tendría tanta inquina a las mujeres…?

JAIME.- ¿Te has fijado que se apellida Caín…?  Por envidia al sexo femenino… Vamos allá pues… Si les dejamos que comiencen los juegos, a ver quien es el guapo que los separa luego… No te separes de mí y sígueme la corriente, si no es mucho pedir…

LEOPOLDO.- ¡A tus ódenes, mein furher…!

JAIME.- (Se planta, con su hueste, a los pies de la cama) ¿Vais a hacernos un sitio…? A última hora, nos hemos decidido a participar en vuestras lupercales… Tú, Leo, por este lado, bien pegado a Fer;  yo, lo mismo, por el lado de mi vieja amiga Mati… (Se instalan como buenamente pueden, cada uno con su libro en la mano, mientras la tormenta retoma sus antiguos esplendores. Fingen leer mientras se mirar los unos a los otros de reojo)

[La escena es invadida invadida por una espesa humareda de color rojizo. La biblioteca comienza a moverse lentamente hacia la salida hasta culminar su mutis por el foro. De entre la niebla, surge la figura del ABUELO, antorcha en mano. Los cuatro bacantes, mientras tanto, se están cagando por la pata abajo, cubiertos por las mantas]

– ¡Exteminio, destrucción, perezca la raza humana…!

ABUELO.- ¡Exterminio…Destrucción… Perezca la raza humana…!

JAIME.- (Asomando la cabeza) Sin novedad en el frente, compañeros y compañera… Don´t Worry, be happy… Se trata de mi abuelo paterno, Doroteo,  ensayando su papel de Don Álvaro para una representación en el Club de Jubilados…! (Se vuelve a meter bajo las mantas, mientras se escucha a Michael Bublé, ruiseñor, que no alondra…)

FIN DE “LA BIBLIOTECA NEGRA”

 

 

 

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