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Archive for the ‘El Cine nuestro de cada día’ Category

“PARÁSITOS” (2019), de BONG JOON- HO

Su majestad es coja… Cuanto menos se escriba acerca de ella, mejor para sus espectadores en estado virginal: hay que verla para creerla… El Chabrol más feroz (“El Carnicero”, 1970); la comedia italiana menos complaciente, pongamos que hablo de Ferreri (“La Donna Scimmia”/”Se acabó el Negocio”, 1964) y la salsa agridulce con los ojos rasgados, se las arreglan para ofrecernos una crónica esperpéntico-abracadabrante sobre el discreto encanto de la burguesía surcoreana y la picaresca urbi et orbe de las clases populares, a la hora de buscarse la vida, a la que salta: todo lo que corre, salta o vuela, a la cazuela… Ettore Scola no se andaba por las ramas: “feos, brutos y malos”, eran algunos de los adjetivos que les dedicaba en su peli del 76…

A mayor abundamiento gozoso, el guion/muñeca rusa se las maravillaría él para no darnos un respiro a la hora de la pirueta, el recoveco, el meandro, el cagandro y el más difícil todavía: no para y sigue y sigue, a propulsión a chorro, hasta dejar la naranja coreana exprimida hasta no dejar ni gota ni gota…

Todos ellos brujos y pirujos, desde la princesa altiva a la que pesca en ruin barca; desde el ejecutivo más cuadriculado al truhan con planes de futuro (hacer el indio incluido, si se tercia), la partitura está lista para tocar todos los pianos que hagan falta para dejarnos aclaradas las diferencias y/o concomitancias entre los ricos y los pobres del mundo mundial…

Ni Marx, ni Engels, ni Rosa Luxemburgo se habían atrevido a ponerlo negro sobre blanco… ¿Qué materialismo dialéctico ni que leches merengadas tolón-tolón…?

Patrick Süskind ya nos lo había dejado díjolo Blas, en su momento: por eso se encargaron de quitárselo de encima/debajo los poderes fácticos. Visto y no visto en el panorama literario de elite, nunca más se supo ni nunca más se olió…

Todo es cuestión de… Pero si hasta Quevedo se había atrevido a levantar la liebre en forma de soneto: “Érase un hombre a una nariz pegado…”

-Manda narices que este pueblo de María Santísima me conozca por salir en chistes con Carpanta…

Shakespeare tampoco le hace ascos al asunto con su cuota famosa: “Algo huele a podrido en Dinamarca”… Brecht no lo llevaba menos diáfano: en la versión a cargo de Camilo José Cela de “La Resistible Ascensión de Arturo Ui”, estrenada en España en 1975, se escuchaba vocear a las masas- por algo sería, si nos fijamos en la fecha- “Mal asunto, mal asunto: ¡por aquí huele a difunto…!”, para regocijo del rojerío de turno… Y la banda sonora de “El Padrino” Coppola, ¿qué me dicen de ella…? “¡Estoy sintiendo tu perfume embriagador…!”

Bueno, pues eso: “Parásitos” hay que verla por narices… Y es que los ricos huelen de otra manera, como Bong Joon-Ho se encarga de enseñarnos, deleitando…

Y, ya puestos, una pèqueña gran sugerencia:  repescar algunas joyas de su florido repertorio: “Memories of Murder” (2003), “The Host (2006), “Mother” (2009)… y montarse un ciclón de cortar la meada…

Luego no digan que no estaban avisados… Esta noche se celebra la gala de los Oscar, donde “Párasitos” es candidata como mejor peli internacional. Si,previamente, B. J. H. se había empalmado de oro en el Festival de Cannes, supongo que Mr. Trump no tendrá nada que oponer al respecto…

-¡Qué cosas más raras escriben estos occidentales sobre mí…!

Otra cuestión palpitante es la que me preocupa… ¿Qué andará preparando su compatriota Kim-Ki-Duk, otro que tal, padre y muy señor mío de “La Isla”(2000) o “Hierro 3” (2004), para volver a la cresta de la ola…? Y, claro, la pregunta del millón: tú, ¿a quién quieres más, a Bongo o al Kinki…?

“Hierro 3”

PD) Observará el amable lector que no he incorporado a este trabajo fotograma alguno de “Parásitos”… Será mejor, repito, que la miren en un estado de virginal pureza,  que eternamente lo sea…

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VENECIA Y EL CINE

Ha nacido y se muere para ser filmada, para ser fotografiada, para ser pintada, para ser soñada… Toda ella alegoría, en su condición de exquisita cloaca, sirve tanto para la milonga Discépolo más arrastrada como para la más armónica primavera de Vivaldi… Y en Cine, ni te cuento, ea… Bueno, sí que te cuento… Un pequeño menú de aperitivo…

LOCURAS DE VERANO (David Lean, 1955)

“Summertime” en VO, he aquí otro de esos “brief encounters” tan gratos a la inspiración Lean, mejor cuanto más pequeño fuese el formato empleado a la hora de ponerla en imágenes. Aquí lo vemos jugando a ganar desde el principio: la solterona Hepburn, con el arroz a punto de pasársele, meets en la húmeda Venecia a un apuesto tratante de antigüedades- ¡manda carallo la subliminalia…! -, un Rossano Brazzi especialista en mujercitas de todas las edades… El poster elegido para ilustrar tanta sensibilidad de flor de piel (y aún más adentro) constituiría un flagrante spoling… Mejor pasen a verla: es ampliamente disfrutable, en su condición de dèja-vú: romance otoñal y encaje de bolillos…

VENECIA, LA LUNA Y TÚ (Dino Risi, 1958)

En la impecable y variopinta carrera de Alberto Sordi, no todo iban a ser jeques blancos inútiles… Como director, que a perro gordo todo son salamis, nos ha dejado una pequeña joya, “Polvo de Estrellas” (1973), una de mis pelis favoritas de todos los tiempos, inter nos bautizada como “Esa Rubia es mía”,  la cual, mira tú, presenta notables concomitancias proféticas con el “¡Ay, Carmela!” de Carlos Saura (1990), a partir de la tragicomedia de Sanchís Sinisterra, con guion del director y de Rafael Azcona. Ambas las dos te dejan en la boca un toque de nostalgia reivindicativa y un agrio regusto de amargura cabreada… Como no hay dos sin tres, será de justicia traer a colación la primera peli dirigida por Fellini (a medias con Alberto Lattuada), “Luci del Varietá” (1950), en donde Sordi encontró abundante material para un alegre “corta y pega” ad maiorem gloriam. Acabo de revisarla con fruición y regodeo. Un nuevo título no se me va de la cabeza: “Cómicos” de Juan Antonio Bardem, que es del 54… y, cerrando tan virtuoso círculo, “El Viaje a ninguna parte” de Fernán Gómez, de 1986.

Al final, va a resultar que a los cómicos de la legua (o de la media legua) sí se les enterraba en sagrado…

Esperen porque hay más: el tema de la carretera que no conduce a parte alguna (una de las secuencias más patéticas de “Luci del Varietá”) aparecía como motivo lento en un bueñuelo de 1972 (“El Discreto Encanto de la Burguesía”). Un poco más abajo, tendremos ocasión de comprobarlo…

El discreto encanto de los homenajes…

 

Se hace camino al andar…siempre que no acabes tirado en la cuneta…
(Luci del Varietá)

Pero volvamos a la Venecia lunática… Conste en acta que Dino Risi, autor de “Il Sorpasso”(1962), su título más reputado- y nada que ver con la política, me temo-, en España titulada “La Escapada”, se las apaña con una obra menor pero agradable. Repetid conmigo: ¡No todo van a ser obras maestras…!

Ver a il Signore Albertone  haciendo de gondolero tendente a la licantropía constituye toda una extravagancia irrepetible.

DESDE RUSIA CON AMOR (TERENCE YOUNG, 1963)

Mi Bond favorito for ever after…. Todo en ella funciona como debe a la hora de crear espectáculo. Echar mano de Venecia para una persecución pasada por agua aportaba un no sé qué de sacrílego y blasfemo. Y luego estaban las delicatessen añadidas: la egregia presencia de la musa Brechtiana Lotte Lenya, encarnando a Rosa Klebb, número tres de Spectra, mejor cuanto más lejos, lesbionorra ella, y con una puntera de zapato erectil de lo más penetrante y ponzoñosa. Ella solita se las apañaba para resultar más vistosa que la mismísima Tatiana Romanova, la que dormía con un lacito negro atado en el cuello, a modo del cordón de su corpiño xeitoso, tal que así:

L. L. .- La de la foto de ahí abajo también soy yo… Es que aquí hago el papel de comunista, no te fastidia…

Bond volvería a Venecia en 2006, vía “Casino Royale”, destrozando todo lo que se le pusiera por delante… Para entonces, hacía décadas que había dejado de interesarme.

MUJERES EN VENECIA (JOSEPH L. MANKIEWICZ, 1967)

“The honey Pot” , o sea, “el tarro de miel”(por dulzuras que no quede…)

El “Volpone” de Ben Jonson, dramaturgo isabelino de toda la vida, puesto al día por Frederick Knott, autor, entre otras funciones, de “Crimen Perfecto” (“Dial M for Murder”). Cecil S. Fox, con la complicidad de su “hombre para todo” McFly, se dispone a escenificar en su palacio veneciano la muerte del primero de ellos, para poner a prueba el fervor de sus tres amantes oficiales… Sólo que algo va a salir mal… So zorry: el resto es secreto de sumario…

Mankiewick lo sabía todo sobre Eva; y en cuanto al Cine, tres cuartos de lo mismo. Su elegante manera de entender el modo de contar una historia y de manejar a sus actores- aquí Rex Harrison Higgins, as foxy as usual,  puede moverse a sus anchas y a sus largas- da como resultado una agradable velada a base de sumar en torno suyo talentos femeninos un tanto heterogéneos: Susan Hayward, Maggie Smith, Capucine, Eddie Adams… Siempre dejando claro que el amo del corral es Mr. Zorro…

La Crítica seria, a raíz de su estreno, se apresuró a fruncir el ceño: no pareció mostrarse demasiado complaciente, que digamos. Y es que el listón Mankiewicz siempre ha estado muy alto…

INFANCIA, VOCACIÓN Y PRIMERAS EXPERIENCIAS DE GIACOMO CASANOVA, VENECIANO (LUIGI COMENCINI, 1969)

Prontagonizada por Leonard Whiting, que acababa de salir con el culo al aire en el “Romeo y Julieta” de Zeffirelli, pasó con más pena que gloria, hasta que la suerte quiso que a Fellini se le ocurriera retomar el personaje en su edad adulta/adultera, que tanto monta, sobre todo, tratándose de Giacomino.

Todos los cinéfilos de pro parecieron ponerse de acuerdo para comparar ambas obras y decantarse abiertamente por la de Comencini, un director notable, uno de los padres de la “comedia a la italiana”, con títulos tan brillantes a sus espaldas como “Pan, Amor y Fantasía” (1953) o “Todos a Casa” (1960).

Lo que pontificaron de Comencini en 1976, bien podrían haberlo cacareado en el 59 acerca de”Infancia y Vocación de…”, cuando, como mucho, se dedicaron a alabar la belleza formal de sus imágenes. La lapidación felliniana, inmisericorde, se encargó de rescatar del olvido a un autor importante. Menos da una piedra…

ANÓNIMO VENECIANO (Enrico Mª Salerno, 1970)

Variante melómana de “Love Story”, cuenta con el atractivo de una Florinda Bolkan en plena erupción, una banda sonora a cargo de Stelvio Cipriani (que se bate los cobres con la 5º sinfonía de Beethoven) y los canales venecianos como metáfora funeraria a partir una historia de amor/desamor en peligro de muerte. Sólido melodrama que entra por los oídos y los ojos, hasta puede que supere a su madre putativa en cuanto a capacidad para el desmadre arrebatado. Tony Musante, además de tocar el oboe, va y se nos muere de todo, menos de casto y de sencillo.

MUERTE EN VENECIA (Luchino Visconti, 1971)

…Y ahora voy y escribo – no será la primera vez- que su visión despierta en mí una vaga irritación hacia el preciosismo exacerbado de un Visconti encantado de la vida (y de la muerte), en plan “tú sublima, que algo queda”, a la hora de tratar las bajas pasiones de las elites de rancio abolengo. Y es por ello por lo que- perdón por el inciso- siempre he preferido la filmografía de Pier Paolo a la del Divino Luchino, a la hora de enfrentarse a sus fantasmas. Dos imágenes van más que dos mil palabras… Por sus heroínas los conoceréis…

MANGANO

MAGNANI

Volviendo a “Muerte en Venecia”, por mucho Mahler que se le eche, Tadzio nunca “representaría” la Belleza: en todo caso, lo sería, con el “dulce pájaro de la juventud” como reclamo, mucho más cerca del orgasmo pasoliniano que de la catarsis viscontiniana.

Recuerdo haber escrito, en mis años de esplendor(?) en la hierba, una lapidaria aguafiestas en torno al tema, con la que cierro la presente pataleta: “El Amor es el nombre que los poetas pusieron al instinto”… Sólo eso, y nada más…

AMENAZA EN LA SOMBRA (NICHOLAS ROEG, 1973)

“Amenaza en la Sombra”
(Don´t Look=Amenaza; now= en la sombra)

Se estrenó en España libre del polvo y paja a cargo de Christie & Shutherland, la apasionada pareja protagonista. El muy sesudo Mr. Roeg la emprende aquí con un relato de Daphne Du Maurier, la madre de “Rebeca”, con una Venecia en plan espectral de ponérsete de corbata los congojos, a muy notables niveles. “Inquietente”, “siniestra”, “ominosa” son adjetivos la mar de pertinentes. Todo ello por culpa de una abominable criatura que, disfrazada de Red Riding Hood, pero en macabro, del Puente Rialto a la alameda, se dedica a… Mejor que no lo cuente…

CASANOVA (FEDERICO FELLINI, 1976)

F. F. empezaba a envejecer y, para su reapacición a lo divino, parecía empeñado en hacer un “más difícil todavía”, tres años después de una peli tan redonda como su “Amarcord”. Sinceramente, creo que lo que vino después, a partir de “Ensayo de Orquesta”(1979), fue un lento pero imparable descenso a los infiernos del “no se me ocurre nada nuevo que contar pero lo cuento”.

El “Casanova de Fellini”, título con el que se estrenó por si no quedaba claro, acaba saturando las pantalla de imágenes tan brillantes como prefabricadas, destinadas a un paseo triunfal(ista) por festivales. Prueben a montarse un programa doble a base de “La Strada” y “Casanova” y nos ahorraremos largas y dolorosas explicaciones…

Su desenlace tendría el raro mérito de erigirse en la secuencia más cruel jamás filmada por su autor. Si escribo que sería equiparable al de”Lola Montes” (1955) de Max Ophüls, ya se harán una idea de por dónde van los tiros…

Lola Montes.- …Así, me besará cuando quiera… ¡Pero un beso de amor…etc., etc., etc. …!

VENECIAS (Pablo Llorca, 1989)

Opera prima de Pablo Llorca, cineasta clandestino y/o maldito a la española, autor de libros sobre Artes Plásticas y Arquitectura, creador de la productora cinematográfica “La Bañera Roja”.

Según Carlos Aguilar, “Venecias se inscribe en cierta tendencia preciosista-experimenteal del Cine Español y refleja diferentes situaciones-estados de ánimo localizados en Venecia. Como suele ocurrir en estos casos, no consiguió una distribución normalizada”.

En el reparto, Julio Simonet e Iciar Bollaín… Corro a localizarla…

Pablo Llorca lleva filmado todo eso de ahí abajo… Pero yo no me había enterado… ¡Qué vergüenza…!

Largometrajes

Año Título Función
1989 Venecias Director y guionista
1993 Jardines colgantes Director, guionista
1998 Todas hieren Director, guionista y productor
2001 La espalda de Dios Director y guionista
2005 La cicatriz Director, guionista, productor
2007 Uno de los dos no puede estar equivocado Director, guionista y productor
2010 El mundo que fue y que es Director y guionista
2012 Recoletos arriba y abajo Director y guionista
2013 Un ramo de cactus Director y guionista
2014 El gran salto adelante Director y guionista
2014 País de TODO A 100 Director y guionista
2016 Dias color naranja Director y guionista
2018 El viaje a Kioto Director y guionista

Cortometrajes

Año Título
1984 El club del Músculo
1985 La hora del lobo
1986 Panfleto contra las madres
1987 Amor de médicos
1990 La cocina en casa
1994 Una historia europea
2003 Pizcas de paraíso 1-2-3
2004 Las olas
2008 Aníbal y el mundo
2012 Lo viejo y lo nuevo

EL PLACER DE LOS EXTRAÑOS (Paul Schrader, 1990)

La novela McEwan que yo me llevaría a una isla desierta para enterrarla bajo la palmera, librando así al mundo de la línea más aterradora que autor alguno ha sido capaz de escribir hasta el momento, en VO titulada “The Comfort of strangers”, el consuelo de los extraños que pedía a gritos Blanche DuBois a los desconocidos que se cruzaban en sus malos pasos, nos llega de la mano de un especialista en almas en suplicio.

Schrader regresa a la Venecia de Nicholas Roeg para un”tour de force” alucinante: a ver quién la filma más fastasmagórica, más amenazante, más espeluznante… Algo que, como comentaba más arriba, en Ian McEwan podría resumirse en apenas un renglón que pone fin a tanto escalofrío… Helen Mirren y Chistopher Walken serán los encargados de celebrar la ceremonia de una confusión imposible: en Venecia algo huele a podrido: cualquier abominación podrá tener lugar, sin que las gaviotas dejen de celebrarlo con sus gritos…

EL MERCADER DE VENECIA (Michael Radford, 2004)

Lo que más me llamó la atención fue que estuviese producida por Ewige Fenech, otrora masa y musa de la comedia picante, italiana. Bravo por la ragazza, qué demonio…

Ojos, ¿para qué os quiero….?

Un reparto impecable, a base de Irons como Antonio + Pacino como Shylock (“Cerradura tímida”) + Fiennes como Basanio en la parte masculina, y la Porcia encofrada a cargo de Lynn Collins, oficia bajo la órdenes de Michael Radford, cuyos principales avales vendrían siendo “1984”, la novela Orwell (1984,como cae de cajones) y “El Cartero y Pablo Neruda” (1994).

Partiendo del hecho que ni siquiera Orson Wells o Sir Laurencio o Kenneth Branagh- ¡y mira que lo intentaron… cada uno a su modo y manera!- lograron el trasvase Shakespeare-Cine sin romperlo ni mancharlo, no seré yo quien me ponga estupendo y me queje de los resultados obtenidos a través de este-por raro que parezca-primer intento netamente cinematográfico de plasmar la poliédrica historia de una libra de carne puesta en juego.

El 7º es un Arte de imágenes, en las que encajar la palabra teatral, por bella que ésta sea, requiere un delicadísimo equilibrio. La verborrea bla-bla-bla, convertida en buitre prometeico al acecho, se convierte en la torva amenaza de este tipo de eventos… Y, en versiones dobladas, ni te cuento… No pero sí; sí pero no… Como dice la copla: ¿quién me compra este misterio…? Shakespeare, de momento, en el Teatro y dios en la de todos…

Otro título shakesperiano para subir al carrito de lo helado que se queda uno cuando lo presencia trasplantado a tierra extraña,  sería, naturalmente, una cualquiera de las abundantes versiones que en el Cine han sido de “The Tragedy of Othello, the Moor of Venice”.

Voy a quedarme con la protagonizada por Lurence Olivier, made in 1966, con dirección de Stuart Burge, a la que cabría aplicar todo lo escrito en el párrafo anterior pero también un severo rapapolvo al encargado de maquillar con betún de Judea a su protagonista masculino…

***

… ¿Cuántos títulos importantes me habré dejado en el camino…? Seguro que unos cuantos… Voy a poner el “Venecia sin ti” de Charles Aznavour, a ver si se me agita la neurona…

 

Claro… ¡Godzilla en Venecia…! ¿Dónde tendré yo la cabeza…?

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“NO TOCAR LA PASTA” (1954) DE JACQUES BECKER Y OTROS NEGROS CHOCOLATES A LA FRANCESA

No es la primera vez que lo escribo por estos andurriales; al no haber cambiado de opinión, vuelvo a hacerlo, más contento que un niño con zapatos nuevos, diáfana demostración, por otra parte, de lo añejo de mi partida de nacimiento: “La Evasión” (1960) de Jacques Becker, mientras no se demuestre lo contrario, vendría siendo una de las más importantes joyas no ya del polar, sino del Cine Francés en general y, por supuesto, de la Historia Universal del Cine Negro, en el proceloso apartado de la tocata policial y la fuga carcelaria laboriosa, erigiéndose en una de esas “pájaras raras” que, cada vez que la miras, te gusta más, más y más, y mucho más…

“La Evasión”

“No tocar la pasta”, título que pide a gritos el pasarse a llamar “La pasta no se toca” / “No me toquéis… la pasta”, filmada seis años antes, a partir de la novela de Albert Simonin, había sido saludada por la Crítica Seria como semilla de bondad para hacer florecer el cine policíaco de Melville, ya en lontananza: ritmo pausado presagiando subidas de mercurio, personajes sometidos a diván sicoanalítico y una ultraviolencia para servir en frío, llegado su momento.

Volviendo a “La Pasta no se Toca”, el “New Yorker” destacaba, en ocasión de su estreno en los USA, el lirismo con el que está tratado en ella el tema de la amistad masculina; otros, en cambio, no se andaban con finuras a la hora de tildarla de machista, sobre todo porque el protagonista, adelantado discípulo de Johnny Farrell, se mostraba muy aficionado al manotazo y tentetieso (las señoras, primero).

Tanto el Cine de Terror como  la “Novela Negra” de toda la vida y toda la muerte- que se lo cuenten si no al rata peluda de Mickey Spillane-, tenían por costumbre el presentar la violencia de género como ingrediente fundamental de sus salsas picantes, sin que a nadie, por aquel ayer nada lejano, se le ocurriese alzar la voz y denunciarlo.

Como muestra de lo extendido de esta peste sexista, un botón de bragueta: en la famosa canción “Es mi hombre”, que, según Nacha Guevara “figura en el repertorio de todas las mujeres que cantan”, llega a afirmarse: “Si me pega, me da igual/es natural:/que me tenga siempre así: ces´t mon homme…”

¿Otro ejemplo…? ¿Sabe Joan Baez lo que está cantando cuando la emprende con “El Preso Número 9”, cuyo mensaje no se anda por las ramas…? Ya lo advertían los pedagogos de la vieja escuela sádica: la letra, con sangre entra…

“Antes del amanecer, la vida le han de quitar
porque mató a su mujer y a un amigo desleal.
Dice así al confesar:
Los maté, sí señor;
y si vuelvo a nacer,
yo los vuelvo a matar…

Padre, no me arrepiento
ni me da miedo la eternidad:
Yo sé que, allá en el cielo,
el ser supremo nos juzgará.
Voy a seguir sus pasos,
voy a buscarla hasta el más alla…

Ay

El preso numero nueve era un hombre muy cabal.
Iba en la noche del duelo muy contento en su jacal;
pero, al mirar a su amor en brazos de su rival,
ardió en el pecho el rencor y no se pudo aguantar…”

Ahí queda eso… y esto otro…

…Y las aterradoras cifras de las mujeres asesinadas urbi et orbe, cada año que pasa…

***

Pero hablábamos de otra cosa, me parece… Ah, sí… “Touchez pas au Grisbi”… Ése era el tema…

 Bienvenidos al mundo submarino del hampa parisina de clase media alta, con su corte de deshonor, buscándose la vida a la que salta. Max (Jean Gavin), el protagonista de esta historia, acaba de dar un golpe maestro, con vistas a un retiro ganado y bien ganado…Tiene un  amigo del alma, apodado Ritón, con el que comparte pijama, pasta de dientes e hígado de pato con galletas; tiene amor para hacer cuando se le apetezca (aun conociendo cosas mejores para pasar el rato) y, por último pero no por lo menos, que dicen los ingleses, dispone de la pasta suficiente para pasar una vejez tranquila…   ¿Qué más se puede pedir, mon ami…?

Aparte pasarse la ley por el forro, traicionarse los unos a los otros y buscarse problemas, esta troupe de hampones comparten una rara afición: el andarse mirando los unos otros para expresar todo tipo de sentimientos, nobles o innobles, según quien se les ponga por delante, sin tener en cuenta que la cámara del Gran Hermano Becker los anda escudriñando, para contárselo luego, mediante inolvidable imaginería, a sus espectadores…

Venga, tú, suelta la lapidaria… Encantado lo hago: “Somos cómo miramos”. En el brillo de unos ojos no cabe la mentira…

Pasemos a otro asunto… Porque, vamos a ver… ¿Cómo se filma una mirada…? Si quieren saberlo, acudan a “Touchez Pas au Grisbi”, contemplen a Gavin en primer plano y enseguida obtendrán una respuesta…

Hay otros notables actores en los que fijarse, sin embargo: una Jeanne Moreau jovenzuela, con ese morbo tan suyo, entre una ingenuidad arácnida y el “no tocar, peligro de contagio”; o la presencia contundente de Lino Ventura, que (y es un decir), cuando no va de cabronazo, no lo conoce ni su padre; Dora Doll (Dora, la Muñeca), una atriz que se las arreglaba para salir en un montón de pelis importantes (“Calle Mayor” de Bardem, sin ir más lejos; o “French Cancan” de Jean Renoir, una de mis pelis favoritas), aunque. eso sí: siempre relegada a papeles secundarios…

D. D.- Y no es que lo diga yo, pero menudo carrerón el mío…

Es tan buena esta peli Becker que enseguida se me vino a la mente otra que tal, “Rififi” (Jules Dassin, 1955), un añito más joven, mucho que ver con lo de Becker, sobre todo en el apartado de las relaciones entre los personajes femeninos y masculinos, el delito y unas bandas sonoras de muy bien oír como música de fondo. Aquí, Jean Servais, su protanista, no le pone la mano encima a la femme infidele: emplea el cinturón y, además, fuera de campo…

Como no podía ser menos, la nueva cereza del racimo tenía que ser “Brute Force”, otro Dassin de 1947, a vueltas con el tema carcelario, donde B. L. está que se sale (por lo menos, de la camisa…) Y es que a los hombres no se los puede dejar solos: enseguida se desmadran…

… ¡Menudo ciclo para ser montado…! “La Evasión” versus “Fuerza Bruta”, “La pasta no se toca” frente a “Rififi”… Dassin o Becker… Pero…¡qué tontería…! Se puede disfrutar de las cuatro… Es más: estoy por apostar que Jules y Jacques eran el mismo, como ocurre con Borges y Bioy Casares… Muy poca gente sabe (principalmente, porque acabo de inventármelo) que Truffaut les dedicó, en su día, aquel “Jules et Jim” como chiste privado, donde la Moreau hace el papel de cámara cinematográfica, dipuesta a compartir amor entre sus dos galanes favoritos…

Fíjate, camarada Tovarich, que no sería nada descabellado añadir al cuarteto a… ¿A quién…? A ver si lo adivinas… ¡Sabe dios por dónde puedes salir ahora: tú dirás, chato…! Piensa en Peter Cheyney y su duro de pelar, Lemmy Caution, un agente del FBI que no era tan bestia como Mike Hammer, pero que tampoco puede decirse que se pasara de finolis con las damas… ¿Te vas situando…? Si acaso te estás refiriendo a Eddie Constantine y sus pelis de acción, no creo que puedan emparejarse con los títulos anteriomente citados… Ni por asomo, vamos… Pues yo me lo tengo pasado pipa de girasol en el “Madrid-Paris”, la filmoteca de mi infancia, con “Ese hombre es peligroso” o “Cita con la muerte”, donde salía una rubia pero que muy peligrosa, Dominique Wilms, siempre revólver en mano (en plan subliminal, por supuesto…) Las dos pelis, por cierto, son del mismo año, 1953… Según parece, las hacían como churros… Como porras, mejor…

Dominique-Nique-Nique.- Pues sí, llevo una pistola en la pechera: no es que me alegre de verte…

Y, por si te preocupa el pedigrí de tu blog, no te olvides de que Godard le dedicó al personaje Caution aquel “Alphaville”(1965), estrenada en España como “Lemmy contra Alphaville” donde no salía Mademoiselle Wilms, sino Ana Karina, nada que ver con Ana Karenina… ¡No te pases de listo conmigo…!, ¿te vale…?

Y es que no solo de joyones vive el Cine… Un título más a la francesa y lo dejamos, ¿te parece…? “El Gorila os Saluda”(Bernard Borderie, 1958), con Lino Ventura y Bella Darvi… ¿Te refieres a la futura NeferNeferNefer…? La misma que viste y calza… Acabó mal la pobre, ¿lo sabías…? Drogas, ludopatía, ruina personal…

Bella Darvi, antes de la caída…

Hagamos un trato: tú incluyes en el ciclo de “Matarile a la Francesa” lo de Eddie Constantine y yo añado “Los Espías” de H. G. Clouzot… Haces de mí un pandero… ¡Y usted que lo vea…!  En cuanto te calles… Ya me callo, pero antes, un consejo de amigo: lo tuyo con Martita Hunt disfrazada de enfermera deberías hacértelo mirar… ¡Pues anda que lo tuyo con Burty no es para pasar por el quirófano…!

M. H. .- Bueno, ¿qué pasa…? Le pego otra chupada al cilindrín y enseguida me reúno con vosotros…

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